Trazos de divagación, conceptos dispersos, incongruencias, irreverencias, destellos de genialidad que rayan en la locura… creaciones al más puro estilo de los ilustradores W’s.
El talento encausado que brilla en los proyectos de la Agencia, tiene una válvula de escape que deslumbra con luz propia.
Las propuestas arriesgadas que los clientes administran en micro dosis –para que su público no se espante- crecen, mutan y adquieren vida en los blogs personales de estos ilustradores profesionales que dan rienda suelta a su imaginación, plasmando en cada pixel su pasión por el dibujo.
Cada quien tiene su estilo, el sello personal que los distingue de los demás; cada quien lidia con sus propios fantasmas, cuenta sus pesadillas y trata de explicar sus sueños con la única lógica que habita en el subconsciente.
De esta manera, por el camino de la sinrazón llegamos al mundo de Helbetico, donde el caos imperante adquiere sentido gracias al cuidado en los detalles; todo tiene un por qué, aquí no cabe el azar.



Cauto, sigiloso, Triangular espera paciente el momento y emerge con argumentos contundentes, ilustraciones de lugares recurrentes a donde llegan preguntas existenciales y teorías cósmicas.
El camino nos lleva hasta Chicho: pocas veces recurre a la espontaneidad y sus bocetos son impecables, de ahí la luminosidad de sus piezas. Su ejecución es grandiosa.
Todo se distorsiona. Una colección de pesadillas sintoniza el panorama. Bienvenidos. Hemos entrado al reino de Ggo: diversión ilimitada sin una gota de buen juicio… la belleza de la locura.



Más allá, Mario ilustra sus pensamientos, revela su ideología y confiesa sus amores. Su arriesgada gama de colores es digna de admirar.



El mundo se vuelve pintoresco. Pingo se da el lujo de jugar con todas las herramientas que tiene a la mano, cada ilustración es una muestra no sólo de su talento, sino de lo que mucho que disfruta dibujar.



Después, algo extraño. Rafahu dosifica sus pensamientos. Lo que vemos en sus ilustraciones es una mínima parte de lo que hay en su cabeza. Aquí, la fantasía y la realidad conviven en equilibrio. Simetría de nostalgia y cruda existencia. El balance entre el bien y el mal.



Mientras, Roberto observa a la distancia. Prefiere estudiar los trazos, dominar la técnica y experimentar sus propios métodos. Sus ilustraciones muestran su fascinación por los detalles.



De pronto, la oportunidad de contemplar el trazo experto de Sebastián: figuras humanas futuristas son su especialidad. Su gusto por los videojuegos lo trajeron hasta aquí, y esta es su manera de contestar lo que germinó en su cabeza frente a los controles: “Así lo haría yo”.



Tan lejanos, tan extraños, ¿cómo llegaron acá? Pienso que para estos ilustradores de talento indiscutible, W es la realidad que necesitan para no perderse en el bosque de la imaginación… después de todo, ¿dónde, si no aquí, encontrarían cabida estos imprudentes que van por la vida dibujando crónicas fantásticas?







