Tuve la oportunidad de participar en estas últimas semanas en dos eventos universitarios como conferencista.
El primero en la ciudad de Mérida, en el CELA, que cada año convoca a los estudiantes de diseño a organizar y participar en dicho evento. En esta ocasión, el tema central fueron los superhéroes y los conferencistas invitados tuvimos la responsabilidad de crear un personaje con poderes como metáfora del trabajo que representamos. Mi superhéroe, creado en conjunto con mi buen amigo Arturo, fue llamado “Sgt. Pepper”, en honor al grupo que tanto me gusta.
El nombre del evento, Kapow!, fue puesto en honor a la onomatopeya de golpe más utilizada en las grandes peleas ilustradas. A mi llegada, tuve la oportunidad de apreciar los carteles y pendones que anunciaban las conferencias, todas con una excelente estética relacionada al cómic. Además, con el detalle de poder verlas en formato 3D con los lentes adecuados. Algunos estudiantes portaban antifaces (como el de Robin ), y los supervillanos se utilizaron para representar los errores más comunes de diseñador que todos conocemos.
Al finalizar mi charla, recibí un diploma diseñado como una portada de cómic donde aparecía mi superhéroe (Sgt. Pepper), luchando contra unos extraterrestres. Sin duda uno de los más memorables que he recibido.

Días después, viajé a la ciudad de León, Guanajuato, para impartir una conferencia en la Universidad De La Salle, dentro del evento llamado “Diseño que gira por el mundo”, representado ingeniosamente por el trompo mexicano. Mas allá del creativo título, los maestros involucraron a los alumnos en una interesante actividad que consistía en adquirir estos lindos juguetes hechos por nuestros artesanos mexicanos y pasarlos por un proceso de tunning artístico.
El resultado fueron más de 50 trompos llevados a insospechados límites de transformación, que en su conjunto hacían palidecer a cualquier exposición de Art Toy de galería Neoyorkina.
Cada uno de los conferencistas, tuvimos la oportunidad de elegir uno de estos Art trompos como regalo y el alumno responsable de su creación estaba invitado a compartir con nosotros una deliciosa comida patrocinada por la universidad.

Generalmente, uno es invitado a estos eventos con la finalidad de inspirar a los alumnos. En estas dos ocasiones, el inspirado fui yo. ¡Con qué humildad nos enseñaron el gran talento y creatividad que hoy ocurre en nuestras universidades! ¡Qué orgullo y qué gusto!
Industria mexicana, las nuevas generaciones aún no empiezan y ya nos van dejando atrás.
Hoy guardo con mucho orgullo mi diploma y mi trompo detrás de mi escritorio, donde todo mundo los pueda ver y cada vez que me pregunten por ellos, gustoso voy a contar esta inspiradora historia, una y otra vez…


Sofía García . 2 junio, 2010
Me hizo recordar los buenos tiempos de cuando organice el simposio de mercadotecnia en mi escuela!
Gracias por todo Miguel y todo W espero verlos pronto!
y arriba Digital Invaders!
:)
Roberto . 28 junio, 2010
¡Trompos para la banda! De perdido unos de harina con todo ¿no? XD